En los últimos años cada vez nos resultan más evidentes los efectos que el cambio climático provoca en los cultivos de la vid y en la uva: vendimias cada vez más adelantadas, pérdida de floraciones, picos de temperaturas altas y bajas, periodos de sequía más largos rotos por lluvias torrenciales; el estrés por temperatura de las plantas; la aceleración y desfases en la maduración; riesgos de plagas y enfermedades que hasta ahora no se daban. Como resultado de nuestra preocupación por el cambio climático y conscientes de la importancia de las pequeñas acciones, hemos sido:
La primera bodega española en certificar nuestra huella de carbono.

En el año 2009, FHA Consultores y Det Norske Veritas (DNV) determinaron el total de las emisiones de gases efecto invernadero generadas en cada una de nuestras fases de producción, elaboración y comercialización. Nuestro compromiso consiste en reducir cada año esta huella de carbono utilizando procesos cada vez más eficientes medioambientalmente, para lo que trabajamos conjuntamente con CO2 Consulting.